Los mosquitos no solo son molestos: sus picaduras pueden transmitir enfermedades. La buena noticia es que con unas cuantas medidas sencillas puedes reducir muchísimo el riesgo. En esta guía te contamos cómo evitar las picaduras de mosquitos en casa, al aire libre y cuando viajas.
Por qué te pican los mosquitos
Las hembras necesitan sangre para reproducirse y te localizan por el CO2 que exhalas, el calor corporal y ciertos olores de la piel. Por eso hay personas a las que pican más que a otras. No puedes cambiar tu química corporal, pero sí puedes ponerles las cosas difíciles.
En casa: elimina los focos
- Vacía cualquier recipiente con agua estancada (platos de macetas, cubos, canaletas): ahí es donde crían.
- Usa mosquiteras en ventanas y, si hace falta, un ventilador (les cuesta volar con corriente de aire).
- Mantén patios y terrazas secos y ordenados.
Protección personal: piel y ropa
Los repelentes de piel funcionan, pero se sudan y hay que reaplicarlos. Una capa extra —y muy cómoda— es tratar la ropa: existen productos que se añaden en la lavadora y convierten tus prendas en una barrera repelente durante semanas.
Así, tu camiseta o tu pantalón repelen a los mosquitos sin que tengas que acordarte de nada. Puedes ver cómo funciona en nuestro suavizante antimosquitos para la ropa, o aplicarlo puntualmente con un pulverizador para textiles.
En el jardín y la terraza
Si pasas tardes al aire libre, trata las superficies de la zona (suelos, césped artificial, fachadas) con un aditivo antimosquitos para exteriores: una aplicación mantiene la zona protegida hasta 30 días.
De viaje
Antes de ir a una zona con dengue, malaria o zika, lava tu ropa con producto antimosquitos y lleva un spray para la piel para las zonas descubiertas. Prevención sencilla que marca la diferencia.
En resumen
Combina las tres capas —entorno, ropa y piel— y las picaduras se reducen al mínimo. Descubre toda la gama en nuestra categoría de productos antimosquitos.
